
DINO
La odisea detrás
Octubre de 2024

Descubre el proceso creativo de una de mis obras mas emblemáticas.
Conoce los pasos que seguí para construir este dinosaurio gigante utilizando juguetes de mi infancia.
¿Cómo se me ocurrió?: Lo soñé
No recuerdo como, ni porque, pero la idea inicial vino de un sueño. Aún así esta idea me vino perfecto, porque estaba a la mitad del Programa de Diploma de Bachillerato Internacional de Artes Visuales y al igual que todos mis compañeros, estaba muy necesitada de buenas ideas de obras nuevas para hacer.
Después de soñar eso, ya sabía que quería hacer un dinosaurio gigante, hecho completamente de todos los juguetes que teníamos amontonados en un rincón de mi casa. Pero obviamente no tenía idea de como hacer eso.

La búsqueda de una respuesta
Me encontré con un problema muy común en mis procesos creativos: Tenía una idea increíble, pero no sabía como hacerla realidad. Y lamentablemente no habia tutoriales de como hacer dinosaurios de un metro con puros juguetes. Así que comencé una investigación para saber si alguna otra criatura en esta tierra, había logrado alguna vez algo similar.
Y así fue como me topé con Robert Bradford.
El genio del Toy Sculpture
Robert Bradford es un artista inglés, que en 2004 tuvo la maravillosa idea de comenzar a trabajar en una colección de esculturas, utilizando juguetes de plástico como material principal. Esta serie de esculturas atrajo una gran atención internacional, lo cual lo motivó a desarrollar su propio método de construcción, el cual consiste en adjuntar juguetes a una pieza hecha de madera, con la forma con la que Bradford desee trabajar.
Profundamente inspirada por su arte, fue como encontre el secreto detrás de las esculturas de juguetes gigantes: Una estructura oculta.

Ahora sí.
Una vez resuelto el misterio detrás de como hacer que una escultura de juguetes gigante, tuve que comenzar a experimentar, osea a tratar de construir mi propia base.
Las bases de Bradford son principalmente de madera, pero yo no tenía nada de eso cerca. Así que con un globo, hojas de mi bloc de dibujo de artes y mucha fé comencé a tratar de formar la silueta de un dinosaurio.
Y funcionó decentemente…
Salvo por el pequeño detalle de que mi dinosaurio de papel y globos no tenía cabeza. ¿De donde rayos iba yo a sacar una mandíbula?
«Que sea un problema para la Melis del futuro.»
Eso fue lo que me dije a mi misma cuando me di cuenta de que no tenia idea de como hacer la cabeza de mi dinosaurio. Ahí ni siquiera Bradford podía rescatarme. No había referencias, ni tutoriales, ni absolutamente nada parecido de lo que pudiera inspirarme.
Así que puse otro globito redondo para simular una cabeza y me olvidé de ese tema por un rato. Principalmente porque ya no aguantaba las ganas de empezar con la parte divertida de la obra: Llenarla de juguetes.
Dato curioso: Esa estructura de papel y globos se me desbarató más o menos unas 4 veces antes de poder avanzar al siguiente paso.

Tratando a mi dinosaurio como piñata
Ya tenía la forma (a excepción de la cabeza). Ahora solo me faltaba que mi brontosaurio con patas de papel pudiera aguantar muchos kilos de juguetes. Mi mamá me sugirió usar la técnica de engrudo y papel que se usa para hacer piñatas. Y así como le hago caso en todo lo que me dice, le hice caso en esto.
Estuve SEMANAS poniendole capas y capas de engrudo y papel al dinosaurio, cuidando mucho la mesa del comedor para que no me asesinara mi papá. Hasta que por fin mi dinosaurio quedó lo suficientemente durito.
Y ahora si, comenzó lo bueno.

JUGUETES Y MÁS JUGUETES!!!!
Con la estructura lista, era momento de pasar a la mejor parte del proyecto. Pegué con silicón caliente, cientos de juguetes coloridos, cuidadosamente seleccionados.












Muy bonito todo, pero… ¿y la cabeza?
Por varios meses me dediqué a pegar juguetes a todo el cuerpo del dinosaurio. Cubrí las patitas, su torso de globo y fui subiendo por su cuello. Hasta que llegué a la supuesta cabeza que era un globo completamente redondo y sin forma.
Había llegado el momento de enfrentarme al problema que había estado evitando todos estos meses…
Probablemente te estarás preguntando que rayos tiene que ver la caja de cereal que puse aquí, pero te prometo que todo tiene sentido.
Mientras yo me volvía loca por no saber como hacer la cabeza de mi dinosaurio, mi hermano pacíficamente comía cereal en frente de mi, porque todo este tiempo estuve trabajando en la mesa del comedor, invadiendo los desayunos de mi familia. Y entonces vi la caja de cereal de mi hermano, tuve una idea brillante y se la quité inmediatamente.
Esa cajita de cereal fue una revelación divina de como hacer la cabeza de mi dinosaurio.





Una razón más para ser amante del cereal
Así es, formé la mandibula de mi dinosaurio usando una caja de cereal.
Recorté ambas partes de la mandibula incluyendo los dientes, le puse muchísima cinta, papel de colores en los dientes y juguetes color negro dentro de la boca, para que diera la sensación de profundidad y ocultar la cabeza de globo con la que inicié.
Por fin comencé a cubrir la última parte de mi dinosaurio con juguetes.



Dinosaurio con mal centro de gravedad
Podría parecer que la historia del dinosaurio termina aquí, pero no. Hubo un problema más al que tuve que enfrentarme antes de terminar: Mi dinosaurio se caía hacia adelante y no podía detenerse por si solo.

Cabezón
Al parecer los juguetes de la cabeza y el cuello hicieron que el peso de mi dinosaurio fuera mucho mayor en la parte de adelante, lo que causaba que se cayera.
Tenía que estar apoyando la cabeza de mi diosaurio sobre el sillón de la sala, porque este no podía pararse solo. Obviamente al final logré que se balanceara, pero nadie se esperaría la forma en la que lo logré.
Además de agregar juguetes más pesados en la parte de la cola, agregué un elemento más que fue descisivo para el equilibrio de mi dinosaurio: Mi dinosaurio tiene una botella de coca cola metido en la pata trasera izquierda.
En la desesperación por tratar de balancear mi dinosaurio, agarré lo más pesado que tenía a mi alcance, que era una botella de coca de mi mamá, que estaba en la mesa. Y pues lo metí en la pata trasera de mi dinosaurio y funcionó.
Ahora sí, mi dinosaurio estaba listo.
Lleno de juguetes, con una cabeza decente y capaz de balancearse por si solo.
Dino fue transportado a la escuela para ser entregado como proyecto de Artes Visuales.

Posteriormente fue expuesto en la exposición «El Sentir» en febrero de 2025 y vivió feliz para siempre en la sala de mi casa, donde se roba las miradas de las visitas.










